domingo, 8 de noviembre de 2009

Cementerio



Cae la tarde lentamente
el sol tibio se esconde
salen las palabras,
las avemarías vuelan
sobre las tumbas
y como mariposas
se posan en las flores.

Nos miran las lápidas
mientras seguimos caminando
en silencio.

En la serena tarde
entre la paz
de un noviembre extraño
sin viento
suave, quieto y caliente.

El sol se va apagando
y yo sigo contándote cosas
en esta tarde doliente
mientras vuelvo a casa
sigo tu mirada
sonriente que me mira
desde tu lápida.



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