lunes, 26 de octubre de 2026

Paseo en Otoño

Con luz mortecina sobre la loma,
doy un paseo en otoño tardío,
caen tus palabras, las lleva el frío
del abismo callado donde asoma.

Azor por los pinos, blanca paloma,
tu mirada vuela sobre el vacío.
Son ojos verdes que cazan a los míos
y besan palabras de otro idioma.

Tu pequeño pecho es un cofre perdido
de brillo nacarado, luz sellada,
donde guardas aquel triste gemido.

Vuelve tu cálida mano, y el tiempo
desaparece por la barrancada.
Atardece y persigo mi lamento.










sábado, 17 de octubre de 2026

Un Viejo Pino

 Por las solanas se alza el viejo pino,
 un trasmocho torcido,
 veterano de grandes nevadas.

 Recuerdo del pinar antiguo,
 semilla bajada del cielo
 para un pastor en estío. 

 Longevo de tormentas y granizos,
 náufrago de grandes agosteras sin agua.

 Un deforme pino ramudo
 de corteza negra,  con ancha copa,
 mítico vigilante mudo,
 que la umbría sueña.

 Amigo de ovejas perdidas
 por lejanas raberas,
 que buscan una sombra
 sesteando los mediodías.

 Deslucido pino
 verde oscuro
 rumor del viento
 pared trabada
 al lado del camino.




sábado, 10 de octubre de 2026

El último surco

 
Tiemblan las manos
que sujetan la mancera

es tarde

es el final del surco
y queda otro por hacer,
para terminar la jornada

la reja rompe el rastrojo
y prepara la tierra
para el barbecho,
el polvo se levanta
y sigue a la yunta

el campesino reza
raíces de la memoria
heredada,
las mulas mueven la cabeza,
asienten sin saber de qué se habla

claro se distingue
el reclamo del perdigacho
por las costanas

en el último surco 
muere el día,
con un sol definitivo,
allá por las solanas.






sábado, 3 de octubre de 2026

Llegó furioso el otoño

 

Llegó furioso el otoño, ya escrito,
con un fuerte aguacero que movió
rieras, y el páramo se convirtió
en praderas, de un pasto bendito.

Se pintó el amarillo de unas hojas,
en arroyos con choperas sombrías,
componiendo nubes, de gotas frías,
que al atardecer aparecen rojas.

Otro otoño viene, como aquel vendido,
cuando perdimos los años jóvenes
en la búsqueda de lo prohibido.

Son tus huellas del tiempo ya rehenes,
que memoria imaginada es lo vivido,
por la carretera de donde vienes.






jueves, 24 de septiembre de 2026

Tus Manos

 

Jugaba con tus manos
cuando pequeño junto a la cocina,
en las tardes de invierno.

Manos calladas
amortajando a la madre,
manos vestidas de luto
a los quince años.

Manos solas en el mundo
cansadas de trabajar el esparto,
duras manos con el callo
de pasar la aguja, cada día
buscando el sol.

Tus manos grandes sobre el regazo,
manos dormidas sin habla,
de la guerra vivida,
del hambre y del frío.

Manos que nunca bendijeron
y respondían pobres a mis caricias
pausadas, tímidas,
con la vergüenza del niño.

Tus manos, solo viven en mi recuerdo.




jueves, 17 de septiembre de 2026

El banco de piedra

 




Al final del camino 
se encuentra la Ermita.

Un banco de piedra
rodea un olmo

donde van los amantes a
despedirse por última vez.

Quizás toman sus manos
y se miran a los ojos
sin saber qué decir.

Cuando termina el amor,
queda el último beso.

Tal vez, en voz baja,
piensan sus nombres
por última vez

antes de que la muerte los
vuelva a unir más tarde,

cuando comienza la vida.

sábado, 12 de septiembre de 2026

El tributo de las doncellas

       El pasado domingo 6 de septiembre se celebró la fiesta de la Virgen del Cid y, después de más de 60 años, se recuperó la representación del Tributo de las Doncellas. La obra se realizó en la explanada de la ermita por un grupo de chicas y chicos de 13 a 15 años.


EL TRIBUTO DE LAS DONCELLAS

  1. Abderramán reclama el tributo de las siete doncellas.

  2. Ramiro se niega a entregarlas.

  3. Embajadores de ambos bandos discuten.

  4. Finalmente las doncellas son entregadas para evitar más sufrimiento.

  5. El pueblo cristiano lamenta la pérdida.

  6. Ramiro pide ayuda a la Virgen del Cid y a Santiago.

  7. Se intenta negociar la devolución de las cautivas.

  8. Abderramán se niega.

  9. Se declara la guerra.

  10. Los cristianos vencen y liberan a las doncellas.

  11. Final de agradecimiento y victoria.

Trama de la obra Moros y Cristianos, -El Tributo de las Doncellas

La obra narra la historia del enfrentamiento entre el rey moro Abderramán y el rey cristiano Ramiro a causa de un antiguo tributo que los cristianos estaban obligados a pagar tras una derrota anterior. Dicho tributo consistía en la entrega de siete doncellas cristianas al rey moro como condición para mantener la paz entre ambos pueblos.

La acción comienza cuando Abderramán reclama el cumplimiento de ese acuerdo. Aunque Ramiro considera injusta y dolorosa la exigencia, reconoce que la promesa fue realizada y se enfrenta al difícil dilema de mantener su palabra o proteger a sus súbditos. Tras un intercambio de embajadas entre ambos bandos, donde se discuten cuestiones de honor, justicia y fidelidad a los pactos, la tensión aumenta y se amenaza con una nueva guerra.

Finalmente, para evitar mayores males a su pueblo, Ramiro accede a entregar a las siete doncellas. Antes de partir, las jóvenes se despiden de sus familias y de su tierra con gran tristeza, confiando su suerte a la protección de la Virgen del Cid. Estas escenas constituyen uno de los momentos más emotivos de la obra, ya que reflejan el sufrimiento de las cautivas y de sus seres queridos.

Tras la partida de las doncellas, el dolor se extiende entre los cristianos. Ramiro se siente responsable de lo sucedido y dirige sus plegarias a Dios, a la Virgen del Cid y al Apóstol Santiago para que le concedan fuerzas y le permitan rescatar a las cautivas. Animado por la fe y por el deseo de reparar la injusticia sufrida por su pueblo, decide intentar una última negociación con Abderramán.

Sin embargo, el rey moro rechaza devolver a las doncellas y se muestra dispuesto a mantenerlas cautivas. Fracasada la vía diplomática, ambos bandos se preparan para el combate. Los reyes animan a sus ejércitos y se inicia la batalla decisiva entre moros y cristianos.

La lucha concluye con la victoria de los cristianos. Abderramán es derrotado y las doncellas son liberadas y devueltas a sus familias. El pueblo celebra el regreso de las cautivas y agradece la ayuda recibida de la Virgen del Cid y del Apóstol Santiago. La obra termina con una proclamación de alegría y gratitud, simbolizando el triunfo de la fe, la justicia y la libertad sobre la opresión.

En conjunto, la trama combina elementos históricos, legendarios y religiosos para transmitir valores como el honor, la lealtad, el sacrificio, la esperanza y la defensa de la comunidad.






Paseo en Otoño

Con luz mortecina sobre la loma, doy un paseo en otoño tardío, caen tus palabras, las lleva el frío del abismo callado donde asoma. Azor por...