Por las solanas
se alza el viejo pino,
un trasmocho torcido,
veterano de grandes nevadas.
Recuerdo del pinar antiguo,
semilla bajada del cielo
para un pastor en estío.
Longevo de tormentas
y granizos,
náufrago de grandes agosteras
sin agua.
Un deforme pino ramudo
de corteza negra, con ancha copa,
mítico vigilante mudo,
que la umbría sueña.
Amigo de ovejas perdidas
por lejanas raberas,
que buscan una sombra
sesteando los mediodías.
Deslucido pino
verde oscuro
rumor del viento
pared trabada
al lado del camino.

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